¿Qué ocurre cuando un hombre cede su virilidad?
Felación del latín "fellatio" de "fellare", chupar; es una práctica dentro del sexo oral de sobra conocida por todos, la cual dispone, como cualquier otra cosa en la vida por otra parte, de diferentes técnicas para su buena praxis, incluso para la excelencia.
Sin embargo no es mi intención hablar aquí de las diferentes técnicas y recursos que pueden convertir a una mujer en una excelente felatriz, y si ahondar en la relación existente entre la virilidad del varón y el "coito per os", es decir, la felación o coito interbucal.
Más allá de las imágenes de la pornografía y de la fantasía que imprime la pareja al acto, la cual, especialmente en el caso del varón, muchas veces esta íntimamente relacionada con la primera. El acto en si mismo de practicar una felación a un varón, es apropiarse inconscientemente de su virilidad, por el mismo hecho de apresar su "vara de luz" y reducirle al papel pasivo e inmóvil de dejarse hacer. Maravilloso narcótico que adormece, sin ser descubierto, el papel del varón de macho dominante; así como haría una droga de fantasía que no se pudiera oler ni saborear, más allá que por sus embriagadores efectos.
Respecto a la sexualidad de dos personas maduras y realizadas sexualmente, esto no imprime ningún efecto nocivo. El narcótico pierde su toxicidad y solo deja aquellas sensaciones de placer y éxtasis que se esperan de la misma.
Sin embargo en varones con problemas de seguridad en si mismo que necesiten reafirmarse en su papel de machos dominantes, aunque muchos ni si quiera aspiran al segundo adjetivo; esta práctica puede ser nociva psicológicamente.
De hecho hay una expresión popular que dice y perdonen las formas: - "Tener al hombre cogido por sus h...", expresión muy gráfica y que refleja perfectamente la situación de vulnerabilidad al que se somete al varón cuando este cede de esta manera su virilidad. O dicho de otra forma y contestando a la pregunta que encabeza este texto, cuando un hombre cede su virilidad, la pierde.
Por ello en estos casos es preferible utilizar la irrumación, del latín "irrumatio", una variante de la felación en la cual el varón recupera la iniciativa y el papel activo, llevando acabo los movimientos de empuje asociados al coito mientras que su compañera se mantiene pasiva recibiendo dichas embestidas.
Obviamente es redundante mencionar que toda práctica sexual debe ser libremente consentida por las personas participantes y que bajo ninguna circunstancia uno de los miembros debe dañar a la otra persona.
Para limitar el alcance de la fuerza de los movimientos pélvicos masculinos, la mujer puede posar su mano sobre la zona púbica del varón para controlar el empuje de su pareja, aunque este debería tener la suficiente sensibilidad como para que no hiciera falta tal precaución.
También es cierto que algunas parejas experimentadas pueden jugar con el limite de la definición "dañar", por ejemplo aquellas que se adentran más o menos superficialmente en el masoquismo o sadismo, o en prácticas más duras como las denominadas vulgarmente como "garganta profunda". Pero no es mi intención hablar de esto y en resumidas cuentas todo aquello que se haga con libre consentimiento es solo una cuestión de la pareja.
La irrumación devuelve el papel de macho al varón que necesite reafirmarse de tal manera, en cuanto a sexo oral se refiere.
Además de la practica en si de sexo oral escogida, es decir en este caso felación o irrumación, existen otros factores que determinan la impresión psicológica que la pareja recibe. Hay posturas más dominantes o sumisas que otras, de esta manera no es lo mismo un hombre tumbado boca arriba, o incluso tumbado de costado a modo de posición semifetal, que sería el máximo exponente del hombre niño; a estar sentado o de pie el varón con su compañera de rodillas.
Al encontrarse la mujer de rodillas, marcada postura de sumisión, el hombre adquiere un carácter más dominante, sin que ello reste en realidad valor al hecho, de que el hombre siempre será pasivo mientras este sujeto a la felación. De esta manera se crea una abanico de intensidades en el plano psicológico, respecto a las impresiones que se crean, en intima comunión con los caracteres de la pareja.
Por supuesto estas indicaciones son tan solo una herramienta de las muchas necesarias que se aplicarían en una terapia para ayudar a estos hombres con problemas en un momento de sus vidas.
En su obra "Oragenitalism: Oral techniques in genital excitation", publicada en 1.969 por el sexólogo Gershon Legman, interpreta la irrumación como un acto del macho normal y adulto en oposición a la felación, que devuelve al hombre a la situación de niño pequeño que disfruta con el placer oral que le prodiga su madre durante la lactancia.
Efectivamente hay una relación obvia y poderosa entre la "leche del macho" y la leche materna; primero la mujer le da su leche al niño, para que después "el hombre de su leche a la mujer". La leche materna y el esperma son dos líquidos vitales cargados de energía y nutrientes que no pueden ser reproducidos en igual de condiciones por la ciencia. Es decir "ambas leches" son dos regalos de la naturaleza cargados de vitalidad más allá de lo imaginable. Y ambas crean un vinculo entre el dador y el receptor, siendo sus canales seno-boca, pene-vagina.
Curioso resulta que al hacer esta asociación de ideas, los principales órganos sexuales quedan citados; es decir boca, senos, pene y vagina. Por supuesto siempre con el permiso del cerebro que no hace falta decir, es el soberano absoluto de todo lo sexual. En cuanto a la boca, y por si hubiese alguna duda, los labios, la lengua, los besos es un motor sexual de una fuerza tremendamente poderosa.
Los besos entre los labios de dos amantes es el principal despertar sexual, tanto por orden natural, véase que las primeras experiencias sexuales se basan en los mismos, como por orden de magnetismo energético como muy bien explica el Tantra.
Los senos también tienen un papel muy especial, ya que con ellos la mujer es madre y amante, es decir es la fertilidad misma expresada en el cuerpo de la mujer, no en vano tienen un papel tan importante en la sociedad, véase aquello que lo rodea, para comprender el poder de los senos femeninos. Mientras que en la mujer los senos, concretamente los pezones, son positivos, desde una lectura energética o magnética, en los hombres son negativos. Siendo evidentemente el pene positivo y la vagina femenina. Dejando la boca como un elemento neutro a la espera del llamamiento del su homologo, es decir los labios de su amante.
Por lo tanto la "leche" parece ser el vínculo presente que cierra y forma el circulo de los principales motores de nuestra sexualidad. Y para obtener ese precioso liquido vital, solo hay una manera natural de obtenerlo y es a través de succionar, es decir, mamar, la fuente del mismo. Y es aquí donde la práctica de la felación se convierte en un resorte que puede transportar al varón a su papel de niño pasivo o de hombre activo, de dejarse hacer o de hacer.
Sin olvidar que el hombre debe naturalmente derramar su "leche" en la vagina y no en la boca, no porque se pecado ni ofenda a nadie, sino por ser su canal apropiado, prueba de ello es que, más allá de la fantasía y el juego, el mayor éxtasis se produce por estas vías. Y ante la duda aplicar el sentido común.
Obvio también es decir que el sexo debe ser variado y que esto no es una apología en favor de una practica y en detrimento de otra, sino más bien, en saber que es una cosa y que es otra, que conlleva hacer de una manera u hacer de otra, y dentro de la variedad, saber cuando debemos inclinarnos más por una praxis que por otra.
¿Y que relación se produce entre lo dicho y el sexo tántrico?
En cuanto al sexo tántrico, no se puede decir mucho más allá de lo que podría aplicarse a dos personas ambas maduras y plenas sexualmente hablando. Es decir que poco le importa al hombre que se siente como tal, tomar el papel de niño y dormitar relajado en el calor de su compañera, compañera que será a veces amante a veces madre.
Porque en el sexo tántrico los papeles deben alternarse, activo, pasivo, shiva, shakti, hombre, mujer, madre, amante, hombre, niño...
Rubén B Soto.
Artículo original: Rubén Ballesteros.

- Si quieres copiar algún post de este blog, por favor, lee las condiciones que se proponen en la licencia internacional de CC.
- Se permite la distribución del contenido siempre que se cite fuente y se incluya enlace.
- Este blog esta protegido por Copyscape.
- Si algún texto o imagen de este blog vulnera algún derecho de propiedad ponte en contacto conmigo y será retirado inmediamente.
rubenbsoto@gmail.com - rubenbsoto.blogspot.com
Artículo original: Rubén Ballesteros.
- Si quieres copiar algún post de este blog, por favor, lee las condiciones que se proponen en la licencia internacional de CC.
- Se permite la distribución del contenido siempre que se cite fuente y se incluya enlace.
- Este blog esta protegido por Copyscape.
- Si algún texto o imagen de este blog vulnera algún derecho de propiedad ponte en contacto conmigo y será retirado inmediamente.
rubenbsoto@gmail.com - rubenbsoto.blogspot.com





1 comentario:
Muy buenooo!!!
Publicar un comentario